18 de septiembre de 2012

Para no deternos


Un pensamiento refrescante de la beata Madre Teresa de Calcuta, especial para esos momentos en que los que pareces desanimarte por la fatiga de la vida... 

Nunca te detengas

Siempre ten presente que:

La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años.

Pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña,

detrás de cada línea de llegada, hay una de partida;

detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo;

si extrañas lo bueno que hacías, vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que en vez de lástima, te tengas respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota;

cuando no puedas trotar, camina;

cuando no puedas caminar, usa el bastón.

Pero nunca te detengas.
 

                                                                                          Madre Teresa de Calcuta

30 de julio de 2012

Educar, un arte...

Cada vez es más claro para mí: educar es un arte, quizá uno de los más complejos y difíciles. Es un arte como lo puede ser esculpir una escultura, pintar un cuadro, componer una canción o escribir un libro. El educar, en cierto sentido, involucra todas estas manifestaciones del arte. Pero el educador, a diferencia de los demás artsitas, nunca puede estar seguro de cómo terminará su obra, ni siquiera puede estar plenamente seguro de si su estilo es siempre el más adecuado. Cada alumno es un mundo sobre el que, además, otros quieren esculpir, pintar, componer y escribir pero no siempre con la misma intención de quien educa. Aún el maestro más agudo no puede asegurar plenamente el efecto de su labor constante. Ni siquiera aquellos que aman su trabajo y saben hacerlo con pasión pueden estar seguros de que todos sus alumnos serán no sólo existosos (que debería ser lo menos importante), sino ante todo buenos ciudadanos.

¿Cómo esculpir a un ser humano de tal suerte que al final la escultura sea realmente lo que él o ella quiere y puede ser? En últimas cada uno debe convertirse en el escultor de sí mismo, en el pintor de su propio cuadro, el escritor de su propia historia... Evidentemente educar es un arte, pero sin duda no lo hemos hecho del todo bien. Si los hombres supiéramos cómo educarnos a nosotros mismos y cómo educar a los más jóvenes para que cada uno fuera lo que realmente tiene que ser, muy seguramente otro sería el presente, y el futuro tendría mil colores para todos y no sería tan gris y oscuro para algunos como lo es ahora.

24 de julio de 2012

Lo que importa de verdad


Este es un pensamiento que vale la pena leer una y otra vez hasta cuando logremos hacerlo vida en nosotros mismos. Para mí es un pensamiento con una fuerza y una profundidad impresionantes. Seguro que si lo ponemos en práctica encontraremos la verdadera alegría y la verdadera paz que a veces buscamos tan afanosamente.  

La voz de Dios:

"¿Quieres aprender a amar? ¿A amar a Dios y, por él, a los hermanos?
No esperes un instante más, no lo piensas demasiado, no te quedes en el deseo de amar, sino ama enseguida en el momento presente. Es que amar significa hacer enseguida, ahora ya, en este minuto, la voluntad de Dios, no la tuya.

La vida no está hecha más que de momentos presentes y valen aquellos donde alguien quiere hacer algo. Lo que cuenta es el presente, el instante que huye, que para mí, para ti, para nosotros tiene que ser pescado al vuelo y vivido bien, hasta al fondo, haciendo en él lo que Dios quiere de nosotros: estudiar, caminar, dormir, comer, sufrir, gozar, jugar...

Aprende a escuchar la voz de Dios en lo profundo de tu alma, la voz de la conciencia: ella te dirá lo que Dios quiere de ti en cada momento. ¿Andas mal con tu prójimo? “Está atento – nos dice la conciencia -, tienes que amar a todos, incluso a los enemigos...”. ¿Querrías saltar en la hora de estudio? “Está atento – te dice la voz de la conciencia -, jugarás con más alegría después si ahora haces perfectamente tu deber”. Y lo mismo en otras ocasiones.

Vivamos bien lo que Dios quiere en el momento presente. Entonces, así como un punto junto a otro punto hacen una recta, un momento junto a otro momento hacen la vida".

Chiara Lubich – Volver al presente pp 90/91




20 de julio de 2012

¿Y los recortes, para qué?


Cada vez entiendo menos las decisiones del actual gobierno español. Todos los días asustan con nuevos recortes que en últimas sólo perjudican a los que tienen menos. No soy un experto en economía y comprendo la necesidad de ahorrar en los gastos públicos. Pero una cosa es ahorrar en esos gastos, lo cual debería incluir los sueldos de los ministros y de otros altos cargos, y otro muy distinto es crear pánico general diciendo que ya no hay dinero ni para pagar a los funcionarios... Y eso no es lo único, en las medidas que han tomado hasta ahora no veo ninguna solución real para crear empleo y reactivar la economía. ¿O si la hay y no la he visto?

De cualquier manera lo que está claro es que la situación está cada vez peor, que este gobierno no logra o no sabe, o simplemente no quiere dar soluciones políticas con esperanza de futuro, al parecer lo único que le importa es conservar su estatus dentro de la economía europea y que se siga prolongando la eterna historia de que los ricos siempre serán más ricos, mientras los pobres serán más pobres y la clase media tendrá así una batalla cada vez más dura para no caer en picada en el extremo  izquierdo, es decir el de la pobreza, porque parece ser que en el extremo derecho habitan los ricos y los banqueros. (No se me malinterprete, yo no soy de izquierdas, pero tampoco de derechas y menos con todo lo que he visto por aquí) Mientras lo que rija la economía sea el interés de unos pocos, dificilmente llegaremos a buen puerto.

¿Y los inmigrantes? Uyuyuy! La situación es aún peor, pues muchos no tendrán seguramente ni para pagar un tiquete de regreso a su país. Pero eso no es lo más grave; muchos inmigrantes, en especial los africanos y los de ciertos países de América Latina, están ahora ante la disyuntiva de no saber si es mejor sufrir la falta de empleo o incluso aguantar hambre aquí en España o en su país de origen... No existen bolas de cristal que respondan a esta pregunta, seguro que no!  

Cabe aquí preguntarse, cómo dice una canción del grupo internacional Gen Rosso: "¿a dónde iremos a parar si seguimos así?" Por ahora no podemos, o no debemos, asegurar nada, pero si las cosas siguen como van, la verdad es que el futuro pinta, a primera vsita, bastante gris (y no es que quiera ser pesimista). Los que somos neófitos en estos temas de la macroeconomía, el mundo de las inversiones y de las deudas públicas nos preguntamos: ¿existe alguna solución? ¿hay algún economista sensato en alguna parte del mundo que pueda proponer medidas que den un vuelco a la situación actual? Al parecer no. Me inclino a pensar que las grandes facultades de economía enseñan a sus alumnos reglas muy complejas sobre cómo hundir al mundo en la pobreza y en el caos, pero evidentemente no enseñan estrategias, ni simples ni complejas, que sirvan para solucionar crisis de este estilo. 

Aunque, como ya lo he dicho, no soy un experto en el tema, conozco, al menos por ahora, un camino de esperanza: se llama Economía de Comunión (EdC), un modelo económico sencillo cuya idea original la planteó Chiara Lubich en mayo de 1991; es un modelo donde lo que importa no es la ganancia de la empresa, sino el bienestar de la comunidad. Quizá haya otros modelos que yo no conozco, pero evidentemente, si los hay, los políticos actuales tampoco los conocen ¿o será que prefieren ignorarlos?
 
Espero que esta crisis sirva, por lo menos, para hacer florecer la creatividad, la innovación y sobre todo la fraternidad y la solidaridad, lo cuál no sería poco. 

21 de junio de 2012

Una queja sin mucho fundamento...


Aunque entiendo las razones, o al menos eso creo, manifiesto mi total desacuerdo con la decisión de cerrar las bibliotecas por las tardes durante el verano... 

Hace pocos días fuimos de paseo con mis hijos a la biblioteca con ganas de leer algo y de alquilar una película. Al llegar, había varias personas cerca de la entrada como esperando a que la puerta se abriera, no obstante el triste aviso que anuncia el nuevo horario del verano, desde el 15 de junio hasta el 15 de septiembre, los libros, las películas y la música estarán disponible sólo de las 9:00 a las 14:00 horas... Obviamente, la puerta no se abrió. El cuadro era más bien triste: nosotros en la calle y los libros al otro lado a oscuras y completamente desolados... 

En las tardes tendrán que quedarse allí en sus estanterías esperando sin mucho consuelo a que pasen las horas. Sus amigos los lectores estamos condenados a restringir nuestras visitas sólo a esas 5 horas matutinas que los ayuntamientos han determinado para el uso público de las bibliotecas. Las demás horas son para el silencio, la quietud y un descanso que los libros no han pedido. Bueno en esas horas muchos irán a la piscina, a la playa, al cine, etc, etc, etc... Pero siempre habrá, estoy seguro, alguien que añoraría ir a una biblioteca a ojear un libro o a estar con sus hijos buscando una película para ver en casa el viernes por la noche. Si por alguna razón se acuerda de ello después de las 2 de la tarde, tendrá que cambiar de programa! 

Seguramente que más de uno pensará que estoy loco: ¿ir a una biblioteca en verano? Y yo les diría ¿y por qué no? Bueno, no tenemos necesariamente que estar todos de acuerdo, ni más faltaba. 

He dicho que comprendo las razones de este triste y restrictivo horario... Comprendo que durante el verano los empleados de la biblioteca tienen todo el derecho a descansar, que los usuarios disminuyen porque muchos (los que aún pueden) se van de viaje o al menos están en la piscina que más les gusta, o se van de compras o a caminar por las calles de su pueblo o a hacer lo que les plazca, que, por otro lado, en la situación actual hay que ahorrar dinero y de seguro que no hay para pagar algunos empleados extras, aunque si hay para botar en fiestas y en despilfarres como los del traslado del ayuntamiento de Madrid (sabías que se gastaron 500 millones de euros en el traslado). 

Todo esto lo comprendo (menos lo de los despilfarres, claro está), pero aún así me pone mal el pensar que, durante estos meses del verano, debo desistir de la idea de ir con mis hijos a una biblioteca por la tarde y zambullirme al menos por un rato, a solas o con ellos, en esos otros mundos a dónde sólo los libros nos pueden llevar... En fin...  Al parecer el verano no es muy amigo de la cultura. Al menos así lo veo yo... Snif!!!  
 

Una nueva revolución

En esto tiempos de inteligencia artificial en los que todo parece poder resolverse con una pregunta medianamente bien hecha (a una máquina) ...