21 de marzo de 2015

Te extraño...

Aunque ahora pareces estar en todas partes, no puedo negar que te extraño, que me haces mucha, mucha falta. 

Sé que debo seguir adelante y lo estoy haciendo, pero como negar que humanamente resulta difícil y doloroso aceptar de corazón tu ausencia física. 

Ya no estás entre nosotros... Ahora estás en la plenitud de la Vida, allí donde algún día - así lo espero - llegaremos todos los demás, todos los que te queremos y te extrañamos tanto.

Mamá, ahora que puedes mirarme desde el cielo, dame la fuerza que necesito y redobla en mi la certeza de que todo va a ir mejor cada día. 

No me puedo dejar consumir por el dolor, porque sé que tú eres feliz, has llegado a la meta, has finalmente abrazado al Amor de los amores.

  

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Por estos días en Colombia se ha entablado un gran debate por el supuesto "peligro" de traer de vuelta a Dios a las aulas y la ide...