10 de octubre de 2018

De Julio a Octubre

Ya han pasado algo más de tres meses desde mi último post en este blog. El tiempo va cada vez más de prisa sin dar espacio para sentarse unos minutos, reflexionar y escribir... De esos espacios quedan cada vez menos en mi vida... ¿Pero en realidad por qué pasa esto? ¿Son las múltiples ocupaciones, o soy yo? Creo que son los dos factores. Pero si una de las causas soy yo mismo, entonces ésto seguramente tiene solución...

Y sí la hay: es necesario crear, poco a poco, nuevos hábitos que me lleven a organizar mejor el tiempo y conseguir las metas que me he propuesto. Habiendo sobrepasado ya la barrera de los cincuenta, tomo consciencia de que realmente no tengo "toda la vida para aprender". O lo hago ahora o mañana puede ser tarde. Hoy es el día, aquí y ahora tengo la oportunidad de ser mejor.

Me había propuesto varias metas a corto y mediano plazo para estos meses y hasta la fecha no he logrado cumplir ninguna.... o casi ninguna. Pero ésto no puede seguir así. Definitivamente no.

Intento recapitular los hechos de estos meses y aunque quizá haya ocurrido algo especial, en realidad la preocupación por las deudas que tengo, principalmente, me obnubila el pensamiento y merma mucho mi capacidad de acción...

[Definitivamente es mejor no tener tarjetas de crédito... y si las tienes no las uses.] 


27 de junio de 2018

La vida, un regalo maravilloso

Una vez más, Dios me ha permitido celebrar un nuevo día de cumpleaños (el pasado 19 de mayo). En esta ocasión he celebrado mis primeras 51 primaveras... Sí, ya 51 años y todavía no parece que haya vivido tanto. En materia de años, ya es un número respetable, significa que he vivido algo más de medio siglo. Pero aún me queda mucho por hacer, por aprender, por vivir.

¿Ha valido la pena? Sin duda que sí... no obstante todos los dolores vividos y todos los fracasos  afrontados, ha valido la pena. Sí, no cabe duda de que ha valido la pena. La vida es un milagro.

He conocido gente maravillosa en varios lugares del mundo; he logrado muchas cosas que otros, a mi edad, no han ni siquiera soñado; hago parte de dos grandes familias, la de mi padre y la de mi madre, que me han heredado la sabiduría y el amor de todas las generaciones que me precedieron; he aprendido lo más fundamental que uno puede aprender en este mundo: al final, lo único que queda es cuánto has amado y hasta que punto tu vida ha impactado la de otros; y por si fuera poco tengo una familia hermosa, una esposa que me quiere y tres hijos maravillosos que son a la vez un don y un bálsamo, fuente de dolores y fuente de muchas alegrías.

¿Me arrepiento de algo? Sería demasiado pretencioso de mi parte decir que no. En honor a la verdad, si hay algunas cosas de las que me arrepiento. Hay ciertos hechos que desearía no hicieran parte de mi historia, pero ya no es hora de darse golpes de pecho, es necesario saber mirar con optimismo hacia adelante. He causado muchas heridas, aquí y allá, en especial a las personas que más me han querido. Ojalá no fuera así, ojalá pudiera decir que siempre soy motivo de alegría, pero no, debo asumirlo, no siempre lo soy. He tenido muchos malos días... pero de todo eso también he aprendido y me ha servido para reflexionar y para crecer como persona.

¿Qué ha sido lo mejor hasta ahora? Estar enamorado, siempre será lo mejor. Mi viaje a Estados Unidos. Mi estadía en Suiza, en la ciudadela del Movimiento de los Focolares, una experiencia que me marcó para siempre. El día de mi matrimonio. El nacimiento de cada uno de mis hijos... Los bellos días compartidos junto a Mónica Montes. Nuestros años en España, que me dejaron una marca indeleble en el corazón. Y sobre todo, aprender que el amor se renueva cada día. Cada vez que puedo hacer algo bueno por alguien, sin importar quien sea, eso me llena el alma.

¿Y ahora que sigue? Desatar las cadenas que aún no me dejan ser plenamente feliz. Seguir viviendo con pasión cada día de la vida... Seguir aprendiendo, seguir creciendo como hombre, como esposo, como padre, como Voluntario de Dios...

La Vida es Bella... y aunque muchas veces no parezca, creo que hemos venido a este mundo a ser felices y a procurar la felicidad de otros. 

 

14 de abril de 2018

La importancia de amarse a sí mismo...

Right now, I am going throughout a particular painful experience in my life. I don't see things clearly. In fact, sometimes I feel really confuse in both, my thoughts and my feelings.

Nevertheless, I keep looking for the truth in the midst of the crisis.

Wait! Finally I have begun to understand something:


I have the right to be happy, 

and in order to get that, I must love myself; 

and the easiest way to learn how to love myself is by going deeply in my soul and talking to God without masks, and also by doing a daily exercise of falling in love with God and -somehow- also with myself; off course, without becoming narcissist.

How to fall in love with God? I think that there several ways to do this: by talking to Jesus as if he were really besides me (actually he is really besides me); by praying common prayers, but being consciuos of every word I say; by reading the bible; by reading spiritual texts writing by someone who, I know, has already made a good way in the spiritual world and has real words of wisdom; and also by saying positive things to myself every day, like for example: "I'm worthy", "I have the right to be happy", "I can be always better", "I'm able to do whatever I want just because God has given me so many gifts and abilities to succeed in life", "Life is beautiful if I make it beautiful".   

I am convinced now, more than ever, that if I can achieve this (loving myself, and falling in love with God) I'll be happy and in peace; and I'll be able to love others and make those others happy. Crazy? For many people it could sound crazy, but I really don't care much about that. The point is that right now, these ideas make a lot of sense to me.

God is love... God loves me... God loves you. Let's make the experience.

9 de abril de 2018

Una oración



Hoy más que nunca te lo pido Señor... Aumenta mi fe. Hazme una persona coherente...

"Señor, sabes que creo en ti, pero aumenta mi fe. Como Tomás te pido que me regales una experiencia viva y fresca de ti, que mi fe no sea sólo de oidas, sino que pueda decir que mis ojos te han visto y que mis manos te han tocado ¡eres mi Dios y mi Señor!"

31 de diciembre de 2017

Mis propósitos para el 2018

La verdad, no soy de los que acostumbra a hacer balances de fin de año, ni tampoco me hago muchos propósitos para el que viene. Normalmente no.
Pero está vez creo que sí es necesario. Sin embargo no quiero hacer propósitos vacíos fruto de las emociones de este momento particular.
Pero tengo la certeza de que si me lo propongo firmemente puedo cambiar lo que quiero y necesito cambiar, en mí y a mi alrededor.

Este es mi decálogo para que el 2018 sea un gran año de verdad.

  1- Poner a Dios en el primer lugar de todo.
  2- Amar sin esperar nada a cambio.
  3- Ser dueño de mí mismo.
  4- Ser generoso.
  5- Entender y aceptar mi pasado.
  6- Hacer felices a los que quiero.
  7- Vivir más lento y salir a caminar con más frecuencia.
  8- Aprender a vivir con lo necesario.
  9- Escribir y publicar al menos un libro… o hasta dos, ¿por qué no?
10- Tener presente que cada día es una nueva oportunidad para amar, ser feliz yprocurar la felicidad para otros.


¡FELIZ AÑO 2018 PARA TODOS!

Una nueva revolución

En esto tiempos de inteligencia artificial en los que todo parece poder resolverse con una pregunta medianamente bien hecha (a una máquina) ...