26 de diciembre de 2016
Josh Groban - You Are Loved (Don't Give Up) [Official Music Video]
I won't give up. I believe that everything is going to be better and better for me and my lovely family.
29 de noviembre de 2016
11 de octubre de 2016
El camino hacia la paz...
La paz, todo un camino por recorrer
A medida que pasan los días,
después del plebiscito, resulta más difícil y complejo entender la situación
actual de Colombia. Aunque haya ganado el NO (por un estrecho margen), aquí no
hay en realidad ni vencedores ni vencidos; en cambio sí hay unos cuantos
perdedores, y algo -o quizá mucho- de zozobra, de incertidumbre, de
incredulidad, sensaciones que se entremezclan confusamente con otras de
esperanza, incluso de optimismo, y sobre todo con un deseo más genuino de salir
adelante.
De lado y lado se dicen muchas
cosas, se habla todavía con cierta carga emocional y seguimos empantanados en
discusiones –algunas triviales, otras más profundas- que en principio no llevan
a ninguna parte, y sólo consiguen ahondar más las heridas que ya tenemos como
nación y aquellas que cada uno pueda tener en su fuero interno. Y sobre el
hecho, los partidos políticos y los medios de comunicación siguen engañándonos
y perpetuando las mentiras y la farsa, ya sin el más mínimo disimulo.
En medio de tanta
desinformación, un aspecto que causa una extraña impresión es, desde mi
perspectiva, la postura de un cierto grupo de los que votaron por el SI, en la que se vislumbra un cambio
abrupto de parecer, como si la aparente y además exigua “derrota” les hubiera
cambiado el deseo de paz por uno de total desesperanza. En ciertos comentarios
que se leen en las redes sociales pareciera que ya no quieren la paz, se
sienten vencidos y prefieren perpetuar la división. Sin duda muchos de los que
manifiestan su dolor y su impotencia de forma poco asertiva, lo hacen con la
mejor intención, pero igual llevados por el dolor y por la rabia, lo que en
últimas no conduce a una meta más clara y más segura de la que pretendíamos
lograr con el plebiscito. Claro que los promotores del NO tampoco se quedan
atrás con sus comentarios a veces llenos de ironía, de egoísmo, y de razones no
siempre bien sustentadas.
En todo
el mundo y también dentro de la misma Colombia muchos nos seguimos preguntando:
¿cómo es posible que haya ganado el NO? Pareciera un sinsentido. Sin embargo,
como lo ha dicho Antanas Mokus, es una nueva oportunidad para aprender. No la
podemos desaprovechar. De hecho, me parece que son muchos los que estamos
empezando a despertar y a darnos cuenta de la magnitud real de nuestros
problemas. Como lo ha dicho acertadamente, hace ya algunos días, el padre
Francisco de Roux (*):
“Tenemos que aceptar con realismo y humildad que debemos revisarnos. Quizás no nos habíamos aceptado crudamente como parte del problema, y precisamente porque somos parte del problema, de la crisis, se acrecienta hoy nuestra responsabilidad de ser parte de la solución.
Este es el momento de oírnos, comprendernos y reconciliarnos con quienes por razones sociales, políticas, institucionales y éticas, piensan distinto. De aceptarnos en nuestras diferencias. De revisar desde todos los lados qué es lo que cada quien tiene que cambiar, para que todos seamos posibles en dignidad en una paz que nos traiga la tranquilidad a todos y a todas”.
(*) Tomado de: (https://lapazquerida.wordpress.com/author/lapazquerida/)
Sí, no me cabe duda de que hay una gran lección para aprender en todo
esto. Como persona de fe que he sido y que soy, veo también en esta paradoja la
mano de Dios. No quiero con esto crear polémica, ni herir la susceptibilidad
de quienes no creen, pero verlo así me da cierta paz. De cualquier manera,
una pregunta central que debemos hacernos ahora es esta: ¿seremos capaces de
asumir el reto, unirnos como nación y lograr la paz? Yo espero que
sí.
Ahora bien, para ir adelante, me parece que es necesario entender con
precisión qué fue lo que pasó y por qué llegamos al resultado que obtuvimos en
este plebiscito (50-50). Sobre esto se ha dicho mucho y seguramente se seguirá hablando y hablando y discutiendo.
Entre las principales causas que veo en este
momento están las siguientes:
a) El engaño cada vez más evidente que hubo de parte y parte, las amenazas y las mentiras que esgrimieron –y que abundaron sin medida– tanto los principales defensores del SI, como los del NO.
b) Muchos ciudadanos no tuvieron el tiempo suficiente para leerse las 297 páginas y poder juzgar con criterio lo acordado. El no darnos el tiempo suficiente para leer con juicio crítico fue una evidente estrategia del gobierno...
c) Otros muchos, infortunadamente, no saben leer con un adecuado pensamiento crítico (ésto no por falta de inteligencia, sino por falta de oportunidades) y por tanto no podían votar a plena conciencia.
d) El miedo a un panorama desconocido.
e) La desinformación que se dio en diferentes niveles.
f) La falta de objetividad de los medios de comunicación, en su mayoría tristemente vendidos al gobierno.
g) El ego y la arrogancia de algunos políticos que pensaron (y siguen pensando) primero en sus intereses.
h) Por supuesto las castas políticas de este país que siguen haciendo con el pueblo, es decir con nosotros, lo que les plazca.
i) Y la inexplicable apatía y la indiferencia de una enorme cantidad de personas que se abstuvieron de votar en un día tan crucial como lo era este pasado 2 de octubre.No estábamos votando por un candidato, estábamos votando por el futuro de Colombia…
Sería muy importante poder entender con objetividad y buen juicio crítico lo que ese 62% de la población piensa con respecto a los acuerdos y las razones por las cuáles se abstuvieron de votar...
a) El engaño cada vez más evidente que hubo de parte y parte, las amenazas y las mentiras que esgrimieron –y que abundaron sin medida– tanto los principales defensores del SI, como los del NO.
b) Muchos ciudadanos no tuvieron el tiempo suficiente para leerse las 297 páginas y poder juzgar con criterio lo acordado. El no darnos el tiempo suficiente para leer con juicio crítico fue una evidente estrategia del gobierno...
c) Otros muchos, infortunadamente, no saben leer con un adecuado pensamiento crítico (ésto no por falta de inteligencia, sino por falta de oportunidades) y por tanto no podían votar a plena conciencia.
d) El miedo a un panorama desconocido.
e) La desinformación que se dio en diferentes niveles.
f) La falta de objetividad de los medios de comunicación, en su mayoría tristemente vendidos al gobierno.
g) El ego y la arrogancia de algunos políticos que pensaron (y siguen pensando) primero en sus intereses.
h) Por supuesto las castas políticas de este país que siguen haciendo con el pueblo, es decir con nosotros, lo que les plazca.
i) Y la inexplicable apatía y la indiferencia de una enorme cantidad de personas que se abstuvieron de votar en un día tan crucial como lo era este pasado 2 de octubre.No estábamos votando por un candidato, estábamos votando por el futuro de Colombia…
Sería muy importante poder entender con objetividad y buen juicio crítico lo que ese 62% de la población piensa con respecto a los acuerdos y las razones por las cuáles se abstuvieron de votar...
Ahora flota en el ambiente una pregunta incómoda para todos: ¿Pusimos en
peligro el futuro de las próximas generaciones? En mi opinión es mejor no precipitemos
a responder a esta pregunta, ya nos lo dirán con mayor certeza el tiempo y la
historia que escribamos de hoy en adelante. Esforcémonos por escribir unas
páginas nuevas que permitan generar una respuesta esperanzadora a este
interrogante.
Por otro lado, hay que decirlo,
también se vislumbran algunos factores positivos, elementos que quizá nunca antes
habían salido a relucir en una contienda política en nuestro país, como por
ejemplo: el pueblo (aunque en una preocupante minoría) se pronunció, poniendo
en evidencia la división interna y profunda que tenemos, y también dejó claro
que el diálogo de cuatro años no fue suficiente, que –al parecer– es necesario
ir más a fondo y dar cabida a otros sectores que durante el proceso no tuvieron
ni voz, ni voto; ganó la democracia, el gobierno de turno no manipuló los
resultados a su favor (o al menos así parece…). Por otro lado, no podemos
desconocer que en los días previos al 2 de octubre hubo muchos debates
interesantes y de altura en los que se pudo observar un agudo pensamiento
crítico constructivo de todos aquellos que quisieron y pudieron aportar, de una
manera sana, sensata y amable, a la discusión. Lástima que esos debates se desarrollan dentro de unos pocos círculos privilegiados. Por lo demás, dejemos de lado todo lo que no
fue constructivo, que por desgracia abundó más que los argumentos serios. Desde mi punto de vista hubiera sido mejor para todos alargar
un buen tiempo más el debate de argumentos bien sustentados y bien presentados, antes de ir a
las urnas. Quizá por eso ganó el NO... Aunque no sea el resultado que muchos
esperábamos, éste se dio porque en el fondo sentíamos (unos más que otros) que
necesitábamos algo más de tiempo para tomar a conciencia una decisión tan
trascendental para todos. Adicionalmente, ahora, en esta etapa del
post-plebiscito se siguen dando debates de mucha altura e invitaciones, de lado
y lado, a construir entre todos, con mayor convicción y compromiso, esa paz tan
anhelada. Ahora nos sentimos más unidos como nación en la búsqueda de un propósito común. Esto último es para mí lo más positivo de todo.
Quiero creer que lo vamos a lograr, si sabemos sortear, como pueblo,
este momento, si abrimos nuestros corazones al perdón y a la reconciliación, si
todos deponemos nuestras armas en aras de lograr una convivencia más armoniosa,
y decidimos, con vehemencia, que merecemos una oportunidad de construir un
nuevo país, incluso una nueva identidad más clara y definida, si desaprendemos
nuestra forma egoísta de ver la vida y empezamos a educar y a educarnos en
saber poner siempre el interés común por encima de los propios intereses, si
los líderes políticos dejan de lado sus interese personales y se sientan a
trabajar –de verdad- por el país, si los dirigentes y miembros de las FARC
saben permanecer en su posición de dejar las armas, de apostarle a la paz
(cueste lo que cueste) y hacer una política seria y constructiva. Una opción
que también se abre paso, poco a poco pero aún con mucha reserva, es la de
buscar nuevos líderes capaces de encausar todas las fuerzas positivas que están
surgiendo hacia la meta común de construir una paz legítima, estable y duradera.
Si todo esto se da entonces veremos renacer
un futuro más luminoso y esperanzador.
El reto que tenemos por delante no es sencillo, por el contrario,
parece un camino cuesta arriba en el que para llegar a la cumbre tendremos que
hacer enormes esfuerzos porque además no es suficiente que unos pocos lleguen a
la meta, sino que debemos llegar todos. Y tenemos que llegar unidos como
nación, realmente orgullosos de ser lo que somos, unidos sin renunciar a
nuestras diferencias, unidos aceptándonos como somos, una nación pluricultural,
capaces de debatir nuestras ideas pero sin pretender convencer a nadie, sólo
esforzándonos por entender y por descubrir más lo que nos une, que lo que nos
separa.
Empecemos desde ya a construir ese futuro que soñamos, cimentándolo en
un presente en el que brillen los mejores valores de nuestros antepasados, los
mejores logros de las últimas décadas, y las mejores promesas del
futuro.
Invito, desde este pequeño rincón, a todos los jóvenes que ahora están
marchando por la paz en tantas ciudades de Colombia a no desfallecer hasta ver
culminado en su totalidad este proceso, es decir hasta tanto no cese el
conflicto armado definitivamente, y hasta que por fin, tanto los guerrilleros
de las FARC como del ELN no hayan dejado las armas, se hayan desmovilizado y se
incorporen a la vida civil como constructores, también ellos, de una nueva
Colombia. En síntesis, para todos los que soñamos con la paz, no agotemos los esfuerzos, ni las estrategias, ni las posibilidades que tengamos para alcanzar la meta que anhelamos hoy con más fuerza que nunca.
Jaime Borda Valderrama
PhD en Ciencias Sociales de
la Universidad Pública de
Navarra
3 de agosto de 2016
A propósito de algunos debates recientes
Es cierto, en nombre de Dios se han hecho y se siguen haciendo cosas atroces, absolutamente inhumanas y sin sentido, pero lo que pocas veces se dice y se pone en evidencia es que en nombre de Dios también se han hecho, a lo largo de la historia, muchas cosas buenas, muchísimas y cada día se hacen muchos "actos de amor" -según el significado que le ha dado a esta expresión Chiara Lubich-, muchos actos de caridad, de bondad y de misericordia. Pero esos actos de amor nunca salen ni saldrán en las noticias y cuando salen, no las ve siempre la misma cantidad de gente que ve las noticias tristes, desalentadoras y des-esperanzadoras que vemos todos los días en la tele. Los actos buenos de la gente buena, de los creyentes auténticos y coherentes (que los hay) no da rating, ni produce ganancias económicas, pero eso no quiere decir que no sucedan y hagan parte, de manera tangible, de la realidad de muchas personas. No tengo la menor duda: en nombre de Dios, se hacen muchas cosas buenas cada día, basta estar un poco más atento.
22 de julio de 2016
Sobre los acuerdos de Paz
(Nota de El Espectador, 22 de julio de 2016)
Este es el texto completo
de los acuerdos firmados en La Habana
Lea acá el texto completo de los acuerdos firmados entre el Gobierno y las Farc sobre cese el fuego bilateral y definitivo, lucha contra el paramilitarismo y refrendación.
Este es el texto completo de los acuerdos sobre cese el fuego bilateral y definitivo, lucha contra el paramilitarismo y refrendación
Las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP queremos anunciar que hemos llegado a acuerdos en los siguientes puntos:
1. Acuerdo sobre “Cese al fuego y de hostilidades bilateral y Definitivo y Dejación de Armas”
2. Acuerdo sobre “Garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.”
3. Acuerdo sobre “Refrendación”
I. Acuerdo sobre Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas
1. Compromisos
El Gobierno Nacional y las FARC-EP expresan su compromiso de contribuir al surgimiento de una nueva cultura que proscriba la utilización de las armas en el ejercicio de la política y de trabajar conjuntamente por lograr un consenso nacional en el que todos los sectores políticos, económicos y sociales, nos comprometamos con un ejercicio de la política en el que primen los valores de la democracia, el libre juego de las ideas y el debate civilizado; en el que no haya espacio para la intolerancia y la persecución por razones políticas. Dicho compromiso hace parte de las garantías de no repetición de los hechos que contribuyeron al enfrentamiento armado entre los colombianos por razones políticas.
Por último, el Gobierno Nacional y las FARC-EP se comprometen con el cumplimiento de lo aquí acordado en materia de Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las armas, para lo cual elaborarán una hoja de ruta que contenga los compromisos mutuos para que a más tardar a los 180 días luego de la firma del Acuerdo Final haya terminado el proceso de dejación de armas.
2. Objetivo
El presente Acuerdo sobre Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas tiene como objetivo la terminación definitiva de las acciones ofensivas entre la Fuerza Pública y las FARC-EP, y en general de las hostilidades y cualquier acción prevista en las Reglas que Rigen el CFHBD, incluyendo la afectación a la población, y de esa manera crear las condiciones para el inicio de la implementación del Acuerdo Final y la Dejación de las armas y preparar la institucionalidad y al país para la Reincorporación de las FARC-EP a la vida civil.
3. Monitoreo y Verificación
Acordamos crear un Mecanismo de Monitoreo y Verificación que será un mecanismo tripartito, integrado por representantes del Gobierno Nacional (Fuerza Pública), de las FARC-EP, y un Componente Internacional consistente en una misión política con observadores no armados de la ONU integrada principalmente por observadores de países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
El Componente Internacional preside en todas las instancias el Mecanismo de Monitoreo y Verificación y está encargado de dirimir controversias, presentar recomendaciones y generar reportes.
Respecto a la Dejación de las Armas el Componente Internacional la verifica en los términos y con las debidas garantías establecidas en los protocolos del Acuerdo.
4. Adaptación de los dispositivos en el terreno
A partir del día D+1 la Fuerza Pública reorganizará el dispositivo de las tropas para facilitar el desplazamiento de las estructuras de las FARC-EP a dichas Zonas y para el cumplimiento del Acuerdo sobre el Cese al fuego y Dejación de las Armas.
Por su parte a partir del día D+5, las distintas misiones, comisiones y Unidades Tácticas de Combate (UTC) de los frentes de las FARC-EP se desplazarán hacia dichas Zonas previamente acordadas, siguiendo las rutas de desplazamiento establecidas de común acuerdo entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
5. Zonas Veredales Transitorias de Normalización (en adelante “Zonas”).
El Gobierno Nacional y las FARC-EP acordamos establecer 23 Zonas Veredales Transitorias de Normalización y 8 Campamentos.
Las Zonas Veredales Transitorias de Normalización tienen como objetivo garantizar el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejación de las Armas e iniciar el proceso de preparación para la Reincorporación a la vida civil de las estructuras de las FARC-EP en lo económico, lo político y lo social de acuerdo con sus intereses.
Estas Zonas son territoriales, temporales y transitorias. Cada Zona contará con Equipos de Monitoreo Local. Tendrán facilidades de acceso por vía carreteable o fluvial; sus límites corresponden a los de la vereda donde se ubican; pudiendo ser ampliados o reducidos por mutuo acuerdo dependiendo del tamaño de la vereda, tendrán una extensión razonable que permite el monitoreo y verificación y el cumplimiento de los objetivos de las Zonas, fijando como referente accidentes geográficos o características del terreno.
La salida de combatientes de las FARC-EP de los campamentos se hará sin armas y de civil.
El Gobierno Nacional y las FARC-EP se comprometen a que la implementación de este Acuerdo se realice sin ninguna limitación en el normal funcionamiento de las autoridades civiles no armadas, en el desenvolvimiento de la actividad económica, política y social de las regiones, en la vida de las comunidades, en el ejercicio de sus derechos; así como en los de las organizaciones comunales, sociales y políticas que tengan presencia en los territorios.
Las autoridades civiles (no armadas) que tengan presencia en las Zonas permanecen y continuarán ejerciendo sus funciones en las mismas, sin perjuicio de lo acordado en el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo. Las Zonas no pueden ser utilizadas para manifestaciones de carácter político.
Los (as) integrantes de las FARC-EP que en virtud de la ley de amnistía hayan sido beneficiados con la excarcelación, y así lo deseen, se integran a dichas zonas para seguir el proceso de reincorporación a la vida civil. Para este fin, dentro de las Zonas se organizan sitios de estadía por fuera de los campamentos.
Durante la vigencia del Acuerdo sobre CFHBD y DA; las FARC-EP designa un grupo de 60 de sus integrantes (hombres y mujeres) que pueden movilizarse a nivel nacional en cumplimiento de tareas relacionadas con el Acuerdo de Paz.
Así mismo, por cada Zona, las FARC-EP, designa un grupo de 10 de sus integrantes que puede movilizarse a nivel municipal y departamental en cumplimiento de tareas relacionadas con el Acuerdo de Paz. Para estos desplazamientos los integrantes de las FARC-EP cuentan con las medidas de seguridad acordadas con el Gobierno Nacional.
En los campamentos no habrá ni podrá ingresar población civil en ningún momento.
Durante la vigencia de las zonas se suspenderá el porte y la tenencia de armas para la población civil dentro de dichas Zonas.
En caso de presentarse dentro de una Zona algún hecho o circunstancia que requiera la presencia de la Policía Nacional o cualquier otra autoridad armada del Estado se hace informando al Mecanismo de Monitoreo y Verificación, para que coordine el ingreso de acuerdo con los protocolos acordados por el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
La ubicación de los campamentos dentro de las Zonas se hará de forma que el Mecanismo de Monitoreo y Verificación pueda ejercer su función.
En desarrollo del proceso de preparación para la reincorporación a la vida civil de sus combatientes, las FARC-EP en coordinación con el Gobierno Nacional, podrán realizar dentro de las Zonas todo tipo de capacitación de los integrantes de las FARC-EP en labores productivas, de nivelación en educación básica primaria, secundaria o técnica, de acuerdo con sus propios intereses, jornadas de cedulación y demás actividades de preparación para la reincorporación y otras actividades necesarias para facilitar el tránsito a la legalidad de las FARC-EP.
6. Zona de Seguridad
Alrededor de cada Zona se establece una Zona de Seguridad donde no podrá haber unidades de la Fuerza Pública, ni efectivos de las FARC-EP con excepción de los equipos de monitoreo y verificación acompañados de seguridad policial cuando las circunstancias así lo requieran. El ancho de la Zona de Seguridad será de 1 kilómetro alrededor de cada Zona.
7. Seguridad
El Gobierno Nacional y las FARC-EP definirán conjuntamente unos protocolos de seguridad, que permitirán, de manera integral, minimizar las potenciales amenazas que pueden afectar o vulnerar las personas y bienes comprometidos en el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejación de las Armas.
Las condiciones de seguridad implementadas garantizarán la protección de los integrantes del equipo de monitoreo y verificación, los miembros de las FARC-EP, los delegados del Gobierno Nacional, la Fuerza Pública y demás intervinientes en el proceso. Así como, la coordinación de los movimientos y los dispositivos en el terreno.
El Gobierno Nacional a través de la Fuerza Pública continuará garantizando las condiciones de convivencia y seguridad de la población civil durante este proceso.
8. Dejación de las Armas (DA).
Consiste en un procedimiento técnico, trazable y verificable mediante el cual la ONU recibe la totalidad del armamento de las FARC-EP para destinarlo a la construcción de 3 monumentos, acordados entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
La Dejación de las Armas por parte de las FARC-EP se desarrollará en dos tiempos, denominados Control de Armamento y Dejación de las armas, que integran los siguientes procedimientos técnicos: registro, identificación, monitoreo y verificación de la tenencia, recolección, almacenamiento, extracción y disposición final.
9. Procedimiento
Con la Firma del Acuerdo Final inicia el proceso de Dejación de las Armas de las FARC-EP, que incluirá el transporte del armamento a las zonas, la destrucción del armamento inestable, y la recolección y almacenamiento en contenedores del armamento individual de manera secuencial y en tres fases así: 1 Fase: D+90, el 30%; 2 Fase: D+120, el 30%; y 3 Fase: D+150, 40% restante, según la hoja de ruta (cronograma de eventos) acordada por el Gobierno Nacional y las FARC-EP que guía el proceso del Fin del Conflicto luego de la firma del Acuerdo Final.
Las FARC-EP contribuirá por diferentes medios, incluyendo el suministro de información, con la limpieza y descontaminación de los territorios afectados por minas antipersonal (MAP), artefactos explosivos improvisados (AEI), y municiones sin explotar (MUSE) o restos explosivos de guerra (REG) en general, teniendo en cuenta lo acordado en los puntos 4 y 5 y lo que se acuerde en el punto de Reincorporación a la vida civil en cuanto a la participación de las FARC-EP en la acción contra minas.
Para garantizar el control efectivo del armamento en cada Zona se determinará un solo punto de almacenamiento, dentro de uno de los campamentos, en donde estarán ubicados los contenedores bajo el monitoreo y verificación permanente del Componente Internacional del Mecanismo de Monitoreo y Verificación, de acuerdo con los protocolos concertados entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP.
Recibido el armamento el día D+150, a más tardar el día D+180 finalizará el proceso de extracción de las armas por parte de Naciones Unidas, conforme a los procedimientos acordados para esta materia y certificará el cumplimiento de este proceso procediendo a comunicarlo al Gobierno Nacional y a la opinión pública.
El día D+180 se da por terminado el funcionamiento de estas Zonas y el Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo.
El Mecanismo de Monitoreo y Verificación certificará y comunicará cada una de las fases del procedimiento de dejación de armas antes descrito.
Por último, sobre la base del acuerdo que hemos anunciado el día de hoy y en el marco de la Resolución 2261, el Gobierno Nacional y las FARC-EP solicitamos al Secretario General de las Naciones Unidas que se pongan en marcha todos los preparativos necesarios para el despliegue de la Misión Política Especial, de manera que se pueda avanzar en la implementación del presente acuerdo.
II. Acuerdo sobre “Garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores/as de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz”
Este acuerdo está dirigido a brindar protección y seguridad a todos los habitantes del territorio nacional; medidas de protección a las colectividades, los movimientos y organizaciones sociales y de derechos humanos en los territorios; garantías para el ejercicio de la política a los movimientos y partidos políticos, especialmente a los que ejerzan oposición, al movimiento político que surja del tránsito de las FARC-EP a la actividad política legal y a los integrantes de las FARC-EP en proceso de reincorporación a la vida civil.
Adicionalmente contempla la implementación de las medidas necesarias para intensificar con efectividad y de forma integral las acciones contra las organizaciones y conductas criminales objeto de este acuerdo que amenacen la construcción de la paz. El acuerdo incluye igualmente medidas para el esclarecimiento del fenómeno del paramilitarismo en complemento a lo ya acordado en el punto 5.
El acuerdo de garantías de seguridad, se basa en los siguientes principios:
1. Respeto, garantía, protección y promoción de los derechos humanos.
2. Asegurar el monopolio legítimo de la fuerza y del uso de las armas por parte del Estado en todo el territorio
3. Fortalecimiento de la administración de justicia
4. Asegurar el monopolio de los tributos por la Hacienda Pública
5. Enfoque territorial y diferencial
6. Enfoque de género
7. Coordinación y corresponsabilidad institucional
8. Participación ciudadana
9. Rendición de cuentas
10. Garantías de No Repetición
Para cumplir con estos propósitos, el Gobierno Nacional y las FARC-EP, se comprometen a:
· El Gobierno Nacional garantizará la implementación de las medidas necesarias para intensificar con efectividad las acciones contra las organizaciones y conductas criminales objeto de este acuerdo que amenacen la construcción de la paz. Además asegurará la protección de las comunidades en los territorios, que se rompa cualquier tipo de nexo entre política y uso de las armas, y que se acaten los principios que rigen toda sociedad democrática.
· Las FARC-EP por su parte asumen el compromiso de contribuir de manera efectiva a la construcción y consolidación de la paz, en todo lo que resulte dentro de sus capacidades, a promover los contenidos de los acuerdos y al respeto de los derechos fundamentales.
Las medidas de seguridad y protección que define el acuerdo se han construido sobre cinco pilares fundamentales con un enfoque dimensional:
1. Un Pacto Político Nacional y desde las regiones con los partidos y movimientos políticos, los gremios, la sociedad organizada y en general las fuerzas vivas de la nación para que nunca más se utilicen las armas en la política ni se promuevan organizaciones violentas como el paramilitarismo. Este pacto buscará la reconciliación nacional y la convivencia pacífica.
2. Una Comisión Nacional de Garantías de Seguridad que será presidida por el Presidente de la República y tendrá como objeto el diseño y el seguimiento a la política pública y criminal en materia de desmantelamiento de cualquier organización o conducta de que trata este acuerdo. La Comisión también armonizará dichas políticas para garantizar su ejecución.
3. Una Unidad Especial de Investigación dentro de la Fiscalía General de la Nación para el desmantelamiento de las organizaciones criminales y sus redes de apoyo, que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo de conformidad con lo establecido en el numeral 74 del acuerdo sobre la Jurisdicción Especial para la Paz. Esta Unidad contará con una unidad especial de policía judicial con expertos en distintas materias.
4. En desarrollo de lo acordado en el punto 2 “Participación Política”, la creación del Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política que desarrollará un modelo de garantías de derechos ciudadanos y protección para los movimientos y partidos políticos, incluyendo el movimiento o partido político que surja del tránsito de las FARC-EP a la vida civil, organizaciones sociales, de derechos humanos y las comunidades en los territorios. El Sistema incluye la creación en la Unidad Nacional de Protección de un cuerpo mixto de protección para los integrantes de las FARC-EP en proceso de reincorporación a la vida civil.
5. Un Programa Integral de Seguridad y Protección para las comunidades y organizaciones en los territorios que tendrá como propósito la definición y adopción de medidas de protección integral para las organizaciones, grupos y comunidades en los territorios.
El acuerdo incluye adicionalmente las siguientes medidas complementarias:
· El diseño y puesta en marcha de una política de sometimiento a la justicia para las organizaciones objeto de este acuerdo.
· La activación de un cuerpo élite de la Policía Nacional como instrumento para desarticular las organizaciones criminales objeto del acuerdo.
· Instrumento de prevención y monitoreo de las organizaciones criminales: es un sistema de anticipación y prevención para la reacción rápida, que está orientado a garantizar una mejor identificación de las amenazas en los territorios y una acción con mayor impacto de la Fuerza Pública para contener esas amenazas.
· Medidas de prevención y lucha contra la corrupción: dirigidas a fortalecer la transparencia institucional.
III. Acuerdo sobre “Refrendación”
El gobierno de Colombia y las FARC-EP, para zanjar las diferencias surgidas hasta la fecha sobre el tema aludido, en el día de hoy, en desarrollo de la agenda del Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, hemos convenido acoger como fórmula de convergencia la decisión que profiera la Corte Constitucional sobre los alcances del Proyecto de Ley Estatutaria No. 156 de 2015 Cámara, 94 de 2015 Senado, en el espíritu hasta ahora anunciado y en esa medida aceptamos el mecanismo de participación popular que la Corte indique y en los términos que ese alto tribunal señale.
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