9 de diciembre de 2014

Sobre la Navidad de Madre Teresa de Calcuta

Es Navidad
 

Es Navidad cada vez que sonríes a un hermano y le tiendes la mano. 

Es Navidad cada vez que estás en silencio para escuchar al otro. 

Es Navidad cada vez que no aceptas aquellos principios que destierran a los oprimidos al margen de la sociedad. 
Es Navidad cada vez que esperas con aquellos que desesperan en la pobreza física y espiritual. 
Es Navidad cada vez que reconoces con humildad tus límites y tu debilidad. 
Es Navidad cada vez que permites al Señor renacer para darlo a los demás. 

Madre Teresa de Calcuta.

9 de noviembre de 2014

Una película

A veces ver una simple película te puede refrescar el alma. Una de las tantas cosas buenas que me han sucedido después de casarme fue la de heredar, si así puede decirse, una pasión por el cine, el buen cine. 

Hoy, tras días intensos de clínicas, médicos, medidas de la saturación, cánulas de oxígeno, y un recóndito sentimiento de orfandad..., pude sentarme a ver una película: "Lucky Star", sobre una yegua y su jinete, una joven, por demás hermosa, que siendo muy pequeña (quizá tenía unos 10 u 11 años) perdió a su madre. 

Para mí, una película que vale la pena porque es refrescante por su ritmo, por los paisajes, por los caballos (ah! los caballos, son tan hermosos y libres), por los personajes, por los diálogos, por lo que te puede dejar en el alma, aunque sea por un instante... Esos instantes que te ayudan a recuperar el aliento y la fe. 

Seguro que esta película no será ganadora de un Oscar, pero eso carece de toda importancia; creo que rara vez el cine de Hollywood te desea una sensación así, de aire fresco, como el que debe sentir un buen jinete corriendo a una yegua por una explanada de esas que parecen no tener fin... 

El dolor, cada vez me convenzo más de ello, puede ser una fuente de fuerza y de inspiración... La vida casi nunca es sencilla, eso está claro, pero con amor, con fe, con tenacidad y perseverancia podemos llegar muy lejos, muy lejos, a donde nuestros sueños nos lleven...        

27 de septiembre de 2014

¿Qué tan importantes somos?

En la parte final del libro de “El Hobbit”, del famoso escritor J. R. R. Tolkien, el formidable mago Gandalf, le dice a Bilbo Bolsón, sin duda, el principal protagonista de la historia, estas sabias palabras:

“No supondrás, ¿verdad?, que todas tus aventuras y escapadas fueron producto de la mera suerte, para tu beneficio exclusivo. Te considero una gran persona, señor Bolsón, y te aprecio mucho; pero en última instancia ¡eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!”

Sí, es una frase muy bien lograda para cerrar, con broche de oro, la gran historia con la que Tolkien logra cautivar nuestra atención. Después de todas las aventuras, todas las hazañas y todos los logros que Bilbo Bolsón vivió para rescatar el tesoro y reconquistar la Gran Montaña, ciertamente podría creerse un ser importante por su indudable contribución a la causa; su intervención en los increíbles hechos acaecidos en aquellas tierras, y por los cambios que todo ello significó para los enanos y, en general, para toda la gente de ese mundo increíble, bien podría llevarlo a creer que él era todo un personaje. Y no obstante todo, Gandalf le dice lo que le dice; una idea que bien podría resumirse en cinco palabras: “no te creas tan importante”… Un pensamiento que nos viene bien repetírnoslo cada tanto, cuando, por x o y circunstancia tendemos a creernos que somos el “ombligo del mundo”.

Digamos que somos importantes, pero no tanto, y en cualquier caso con frecuencia somos menos importantes  de lo que creemos… Quizá con excepción de algunos reconocidos personajes; pero tampoco ellos, o ellas, deberían creerse tan importantes…  

Y si, por casualidad, a alguien, mientras lee estas líneas, se le ha ocurrido la pregunta: ¿qué es mejor, el libro o la película? ¿Qué puedo decir? El libro es estupendo, aunque ciertamente no es para todo el mundo (¿hay algún libro que lo sea?); en cualquier caso, Tolkien es Tolkien, no por nada se ha ganado el lugar que tiene en el mundo de las letras. Y las dos películas que hasta ahora han hecho son magníficas (al menos para mí, y ni que decir para mi hijo); sin duda son una versión muy bien lograda de todo lo que la increíble imaginación de Tolkien plasmó en su libro. Yo los invito a disfrutar el libro y a gozar la película, o viceversa…

22 de septiembre de 2014

Casi a punto

Al día de hoy completo aproximadamente 4 años, nueve meses y unos cuantos días de estar trabajando en mi tesis doctoral... Y pareciera que ya estoy ad portas de terminarla. Sí, realmente lo que falta es poco, y para que faltara menos, en este momento tendría que estar trabajando en ella (¿no?), pero he decidido darle un espacio a la palabra, a mis ideas, a mis preguntas y a mis respuestas.

La gente que sabe poco de lo que significa hacer una tesis doctoral -sobre el tema que sea- suele hacer muchas preguntas y más a alguien como yo que ha dicho más de una vez que "ya estoy a punto, yo creo que en unos 3 meses la termino". Y han sido "3 meses" interminables, que parecen prolongarse eternamente. Por razones que no siempre entiendo, mis circunstancias personales me han impedido hacer realidad el deseo y la necesidad imperiosa de terminarla. Y lo de terminarla ya no es ni siquiera por la esperanza de conseguir un buen trabajo (con un buen, buen sueldo), lo que parece bastante ilusorio en un país como Colombia, sino ante todo por el orgullo de decir: "Terminé". Eso sin contar con el hecho de que a este punto la dichosa tesis se ha convertido en un piano cada vez más pesado que no me deja avanzar hacia ninguna parte...

Admito que he disfrutado el proceso, pero no puedo negar que con frecuencia ha sido también un dolor de cabeza, y más cuando te das cuenta de que en este país tener un doctorado no es propiamente "importante", al menos no desde el punto de vista económico... Porque lo importante es qué puesto tienes y cuánto ganas, no cuánto sabes... La sociedad de hoy es así... Es verdad que desde el punto de vista social puede tener alguna importancia, pero sólo por un tiempo. Si el "PhD" no se convierte en una mejor posición social y laboral y en un mejor ingreso, en últimas no eres nadie... Claro, el valor debe dárselo uno mismo y, por fortuna, cada vez me importa menos lo que la gente piense o diga. Lo que me importa por ahora es terminarla y basta. Terminada la tesis podré dedicarme de lleno a otros proyectos, los más importantes, los que de verdad dejan algo de valor: mi familia, mi esposa, mis hijos... y también mi presente y mi futuro laboral que por estos días está lleno de incertidumbres.

¿Y que por qué no la he terminado? La respuesta a esa pregunta la dejo para otro momento. Es un poco complejo de explicar, y puede resultar bastante aburrido para algunos. Pero, como lo he dicho muchas veces, mi tesis tiene la "cualidad" (?) de incluir prácticamente dos tesis en una, o casi tres (quizá exagero un poco..), sin contar con que la falta de experiencia (en esto de hacer tesis doctorales) me hizo incluir un capítulo de más, que seguramente hubiera podido evitar. Es decir, en lugar de tener 7 capítulos, tendría 6 y a este punto estría cantando victoria! Pero... así la aprobaron y ya no hay forma de cambiarla... A este punto sólo me falta por hacer unas pequeñas correcciones en dos capítulos (lo que no debería tomarme más de una semana) y completar ese "capítulo de más" (del que ya tengo una buena parte y eso es mucho decir).

¿En cuánto tiempo la estaré terminado? Mejor no digo... porque no sé que pueda pasar mañana. En su momento lo diré.

7 de agosto de 2014

A mirar con optimismo

Debo admitir que no es fácil enfrentar el futuro cuando te parece que todas las puertas están cerradas, que tus fuerzas son limitadas y que no tienes claro nada de lo que puedes hacer. 

En medio de estas circunstancias que ahora me rodean y casi me abaten, vuelvo a leer justamente el pensamiento de mi última entrada en este blog, que me ha resultado providencial: "(...) todo lo que llega, lo que sucede, lo que nos rodea y también todo lo que nos hace sufrir, tenemos que saber leerlo como voluntad de Dios que nos ama, o como una permisión suya, en la que nos sigue amando". 

¿Cómo no creer? Sí, quiero creer. Nada es imposible para Dios. Jesús hizo de unos pobres pescadores sus apóstoles, las piedras siempre vivas que fueron y siguen siendo la base fundamental de su Iglesia. ¿Por qué no va a poder hacer de mí una persona diferente? 

Aún me cuesta pensar en positivo todo el tiempo, pero me he propuesto mejorar en este aspecto cada día un poco más. 

A propósito de mis ideas, un amigo me ha escrito recientemente una frase de Henry Ford que dice así: "Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes estás en lo cierto". Por lo tanto, lo mejor es pensar, sin titubear, SI PUEDO, SÍ PUEDO, SÍ PUEDO!!!

Una nueva revolución

En esto tiempos de inteligencia artificial en los que todo parece poder resolverse con una pregunta medianamente bien hecha (a una máquina) ...