Al día de hoy completo aproximadamente 4 años, nueve meses y unos cuantos días de estar trabajando en mi tesis doctoral... Y pareciera que ya estoy ad portas de terminarla. Sí, realmente lo que falta es poco, y para que faltara menos, en este momento tendría que estar trabajando en ella (¿no?), pero he decidido darle un espacio a la palabra, a mis ideas, a mis preguntas y a mis respuestas.
La gente que sabe poco de lo que significa hacer una tesis doctoral -sobre el tema que sea- suele hacer muchas preguntas y más a alguien como yo que ha dicho más de una vez que "ya estoy a punto, yo creo que en unos 3 meses la termino". Y han sido "3 meses" interminables, que parecen prolongarse eternamente. Por razones que no siempre entiendo, mis circunstancias personales me han impedido hacer realidad el deseo y la necesidad imperiosa de terminarla. Y lo de terminarla ya no es ni siquiera por la esperanza de conseguir un buen trabajo (con un buen, buen sueldo), lo que parece bastante ilusorio en un país como Colombia, sino ante todo por el orgullo de decir: "Terminé". Eso sin contar con el hecho de que a este punto la dichosa tesis se ha convertido en un piano cada vez más pesado que no me deja avanzar hacia ninguna parte...
Admito que he disfrutado el proceso, pero no puedo negar que con frecuencia ha sido también un dolor de cabeza, y más cuando te das cuenta de que en este país tener un doctorado no es propiamente "importante", al menos no desde el punto de vista económico... Porque lo importante es qué puesto tienes y cuánto ganas, no cuánto sabes... La sociedad de hoy es así... Es verdad que desde el punto de vista social puede tener alguna importancia, pero sólo por un tiempo. Si el "PhD" no se convierte en una mejor posición social y laboral y en un mejor ingreso, en últimas no eres nadie... Claro, el valor debe dárselo uno mismo y, por fortuna, cada vez me importa menos lo que la gente piense o diga. Lo que me importa por ahora es terminarla y basta. Terminada la tesis podré dedicarme de lleno a otros proyectos, los más importantes, los que de verdad dejan algo de valor: mi familia, mi esposa, mis hijos... y también mi presente y mi futuro laboral que por estos días está lleno de incertidumbres.
¿Y que por qué no la he terminado? La respuesta a esa pregunta la dejo para otro momento. Es un poco complejo de explicar, y puede resultar bastante aburrido para algunos. Pero, como lo he dicho muchas veces, mi tesis tiene la "cualidad" (?) de incluir prácticamente dos tesis en una, o casi tres (quizá exagero un poco..), sin contar con que la falta de experiencia (en esto de hacer tesis doctorales) me hizo incluir un capítulo de más, que seguramente hubiera podido evitar. Es decir, en lugar de tener 7 capítulos, tendría 6 y a este punto estría cantando victoria! Pero... así la aprobaron y ya no hay forma de cambiarla... A este punto sólo me falta por hacer unas pequeñas correcciones en dos capítulos (lo que no debería tomarme más de una semana) y completar ese "capítulo de más" (del que ya tengo una buena parte y eso es mucho decir).
¿En cuánto tiempo la estaré terminado? Mejor no digo... porque no sé que pueda pasar mañana. En su momento lo diré.
22 de septiembre de 2014
7 de agosto de 2014
A mirar con optimismo
Debo admitir que no es fácil enfrentar el futuro cuando te parece que todas las puertas están cerradas, que tus fuerzas son limitadas y que no tienes claro nada de lo que puedes hacer.
En medio de estas circunstancias que ahora me rodean y casi me abaten, vuelvo a leer justamente el pensamiento de mi última entrada en este blog, que me ha resultado providencial: "(...) todo lo que llega, lo que sucede, lo que nos rodea y también todo lo que nos hace sufrir, tenemos que saber leerlo como voluntad de Dios que nos ama, o como una permisión suya, en la que nos sigue amando".
¿Cómo no creer? Sí, quiero creer. Nada es imposible para Dios. Jesús hizo de unos pobres pescadores sus apóstoles, las piedras siempre vivas que fueron y siguen siendo la base fundamental de su Iglesia. ¿Por qué no va a poder hacer de mí una persona diferente?
Aún me cuesta pensar en positivo todo el tiempo, pero me he propuesto mejorar en este aspecto cada día un poco más.
A propósito de mis ideas, un amigo me ha escrito recientemente una frase de Henry Ford que dice así: "Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes estás en lo cierto". Por lo tanto, lo mejor es pensar, sin titubear, SI PUEDO, SÍ PUEDO, SÍ PUEDO!!!
En medio de estas circunstancias que ahora me rodean y casi me abaten, vuelvo a leer justamente el pensamiento de mi última entrada en este blog, que me ha resultado providencial: "(...) todo lo que llega, lo que sucede, lo que nos rodea y también todo lo que nos hace sufrir, tenemos que saber leerlo como voluntad de Dios que nos ama, o como una permisión suya, en la que nos sigue amando".
¿Cómo no creer? Sí, quiero creer. Nada es imposible para Dios. Jesús hizo de unos pobres pescadores sus apóstoles, las piedras siempre vivas que fueron y siguen siendo la base fundamental de su Iglesia. ¿Por qué no va a poder hacer de mí una persona diferente?
Aún me cuesta pensar en positivo todo el tiempo, pero me he propuesto mejorar en este aspecto cada día un poco más.
A propósito de mis ideas, un amigo me ha escrito recientemente una frase de Henry Ford que dice así: "Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes estás en lo cierto". Por lo tanto, lo mejor es pensar, sin titubear, SI PUEDO, SÍ PUEDO, SÍ PUEDO!!!
8 de julio de 2014
Para pensar y reflexionar
Quiero que este pensamiento impregne mi vida... Espero que a otros muchos también les sirva.
"El ejemplo de Jesús tiene que ser una luz para nuestra vida: todo lo que llega, lo que sucede, lo que nos rodea y también todo lo que nos hace sufrir, tenemos que saber leerlo como voluntad de Dios que nos ama, o como una permisión suya, en la que nos sigue amando.
Entonces todo resultará más interesante en la vida, todo tendrá un sentido, todo será extremadamente útil.
¡Ánimo! Aún estamos vivos. Todavía estamos viajando. La vida puede convertirse en una divina aventura. El designio de Dios puede cumplirse. Basta amar y tener los ojos abiertos a su siempre espléndida voluntad".
"El ejemplo de Jesús tiene que ser una luz para nuestra vida: todo lo que llega, lo que sucede, lo que nos rodea y también todo lo que nos hace sufrir, tenemos que saber leerlo como voluntad de Dios que nos ama, o como una permisión suya, en la que nos sigue amando.
Entonces todo resultará más interesante en la vida, todo tendrá un sentido, todo será extremadamente útil.
¡Ánimo! Aún estamos vivos. Todavía estamos viajando. La vida puede convertirse en una divina aventura. El designio de Dios puede cumplirse. Basta amar y tener los ojos abiertos a su siempre espléndida voluntad".
Tomado de: C. LUBICH, Juntos
en camino, Ciudad Nueva, Buenos Aires, 1988, pp. 28-30.
18 de junio de 2014
Esta larga ausencia
¿Por qué no he vuelto por aquí?
Me dejé absorber por el trabajo. Me parece que no tuve otra opción. La vida es la que es y hay situaciones que se nos pueden salir de las manos o sobre las que podemos ejercer un control mínimo. Me refiero a esas situaciones que se asemejan a tempestades y para salir airosos, tenemos que capotear esa tempestad con todo nuestro potencial. No podemos esquivarlas y menos si se trata de nuestra "superviviencia" y es superviviencia porque efectivamente el pago que recibimos a cambio de nuestra ingente labor (la docencia) no da más que para sobrevivir en estos tiempos.
¿Es una queja? Sí, se puede tomar como tal. Al oírla, algunos me han dicho que eso refleja mi descontento con lo que hago. Que no esta bien quejarse por tu trabajo... hay tantos que no lo tienen. ¿Y? Bueno, lo admito, no logro disfrutar mi trabajo todo lo que yo quisiera. ¿Y eso está mal? ¿Sentirse cansado y algo decepcionado por haber dejado la piel cada día en tu trabajo, por haber trabajado muchas horas extras y ver pocos resultados positivos? No lo creo... Es necesario hacer una catarsis y expresarlo me permite hacer esa catarsis.
¿Y hay alguna alternativa ante el cansancio y el desánimo por los pocos frutos que veo? Por ahora sólo se me ocurre una: hacer un cambio de chip y disfrutar este trabajo, ejercerlo cada vez con mayor profesionalismo y no olvidarme que la educación es la base para el progreso de una sociedad. Es más, estoy convencido que la educación es el único medio para cambiar la sociedad, y la nuestra necesita cambios profundos. Yo trabajo -no sé bien si por desgracia o por fortuna- con niños y niñas yupis (estrato diez) que no valoran la educación. En realidad lo más grave es que los padres de estos chicos no valoran la educación en la justa medida. Son padres y madres que, en un alto porcentaje, creen que la educación depende exclusivamente del colegio; total, para eso pagan una buena fortuna por la educación de sus hijos... Es más, esos padres creen que el profesor es como un títere, un payaso, un ser que vale poca cosa y eso es absolutamente nefasto. Mientras estas familias no asuman la educación de sus hijos e hijas con responsabilidad, mientras no dejen de creer que la buena educación se compra con una buena billetera y no les enseñen a respetar y a valorar a sus maestros y maestras, este país no saldrá del pozo en el que está. Seguiremos teniendo problemas de corrupción, de injusticia, de violencia y de una profunda desigualdad social. Sí, la educación es una responsabilidad de todos, no sólo de la escuela.
Creo que me estoy yendo por las ramas... Volvamos al punto inicial. Después de este año intenso, me queda una reflexión importante. Si no te gusta plenamente lo que haces, tienes dos alternativas: o haces un esfuerzo para que te guste o buscas otra salida. En mi caso personal no veo otra salida, así que no tengo más alternativa que aprender a disfrutar lo que hago, con todo y los sinsabores que esta loable labor conlleva. Entre tanto y aprovechando las vacaciones, quiero, mientras sea posible, dejarme tomar por la palabra... Amanecerá y veremos!!
La vida es una sola y vale la pena gastarla bien...
Me dejé absorber por el trabajo. Me parece que no tuve otra opción. La vida es la que es y hay situaciones que se nos pueden salir de las manos o sobre las que podemos ejercer un control mínimo. Me refiero a esas situaciones que se asemejan a tempestades y para salir airosos, tenemos que capotear esa tempestad con todo nuestro potencial. No podemos esquivarlas y menos si se trata de nuestra "superviviencia" y es superviviencia porque efectivamente el pago que recibimos a cambio de nuestra ingente labor (la docencia) no da más que para sobrevivir en estos tiempos.
¿Es una queja? Sí, se puede tomar como tal. Al oírla, algunos me han dicho que eso refleja mi descontento con lo que hago. Que no esta bien quejarse por tu trabajo... hay tantos que no lo tienen. ¿Y? Bueno, lo admito, no logro disfrutar mi trabajo todo lo que yo quisiera. ¿Y eso está mal? ¿Sentirse cansado y algo decepcionado por haber dejado la piel cada día en tu trabajo, por haber trabajado muchas horas extras y ver pocos resultados positivos? No lo creo... Es necesario hacer una catarsis y expresarlo me permite hacer esa catarsis.
¿Y hay alguna alternativa ante el cansancio y el desánimo por los pocos frutos que veo? Por ahora sólo se me ocurre una: hacer un cambio de chip y disfrutar este trabajo, ejercerlo cada vez con mayor profesionalismo y no olvidarme que la educación es la base para el progreso de una sociedad. Es más, estoy convencido que la educación es el único medio para cambiar la sociedad, y la nuestra necesita cambios profundos. Yo trabajo -no sé bien si por desgracia o por fortuna- con niños y niñas yupis (estrato diez) que no valoran la educación. En realidad lo más grave es que los padres de estos chicos no valoran la educación en la justa medida. Son padres y madres que, en un alto porcentaje, creen que la educación depende exclusivamente del colegio; total, para eso pagan una buena fortuna por la educación de sus hijos... Es más, esos padres creen que el profesor es como un títere, un payaso, un ser que vale poca cosa y eso es absolutamente nefasto. Mientras estas familias no asuman la educación de sus hijos e hijas con responsabilidad, mientras no dejen de creer que la buena educación se compra con una buena billetera y no les enseñen a respetar y a valorar a sus maestros y maestras, este país no saldrá del pozo en el que está. Seguiremos teniendo problemas de corrupción, de injusticia, de violencia y de una profunda desigualdad social. Sí, la educación es una responsabilidad de todos, no sólo de la escuela.
Creo que me estoy yendo por las ramas... Volvamos al punto inicial. Después de este año intenso, me queda una reflexión importante. Si no te gusta plenamente lo que haces, tienes dos alternativas: o haces un esfuerzo para que te guste o buscas otra salida. En mi caso personal no veo otra salida, así que no tengo más alternativa que aprender a disfrutar lo que hago, con todo y los sinsabores que esta loable labor conlleva. Entre tanto y aprovechando las vacaciones, quiero, mientras sea posible, dejarme tomar por la palabra... Amanecerá y veremos!!
La vida es una sola y vale la pena gastarla bien...
17 de junio de 2014
Nadie...
Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces.
Nadie recoge cosechas sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la tempestad, ni llega al puerto sin remar muchas veces.
Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir sus espinas.
Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a sí mismo, ni se hace hombre sin sentir a Dios.
Nadie llega a la otra orilla sin haber ido haciendo puentes para pasar.
Nadie deja el alma lustrosa sin el pulimento diario de Dios.
Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad.
Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.
Nadie reconoce la oportunidad hasta que ésta pasa por su lado y la deja ir.
Nadie encuentra el pozo de DIOS hasta caminar por la sed del desierto. Pero nadie deja de llegar, cuando se tiene la claridad de un don, el crecimiento de su voluntad, la abundancia de la vida, el poder para realizarse y el impulso de DIOS.
Nadie deja de arder con fuego dentro. Nadie deja de llegar cuando de verdad se lo propone. Si sacas todo lo que tienes y estás con DIOS... ¡Vas a llegar!
Autor desconocido
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