8 de abril de 2016

Los límites del tiempo

Quisiera hacer y decir tantas cosas, 
pero con frecuencia el día me resulta breve 
y las horas escasas, 
para andar los metros de más que quisiera andar;
para leer y aprender eso que anhelo comprender y saber;   
para detenerme a mirar el cielo, 
sin afanarme por la obligación o la responsabilidad, 
de alguna tarea siempre urgente e inaplazable 
que me aguarda; 
para definir otras prioridades; 
para pensar un poco, al menos un poco, 
en las posibles formas de cambiar la historia cotidiana;
en fin, 
para verter mis pensamientos 
sobre un papel en blanco
que, un día no muy lejano, 
-vaya pretensión, vaya soberbia-
se reproduzca, se multiplique, 
por miles, o por millares,
y llegue a muchas manos, 
a muchos corazones, 
y que germine por fin 
en una pregunta,
en una respuesta, 
en una voz nueva,
o, por que no, 
en una canción...

La vida es breve,
el tiempo es inasible y se nos escapa,
las horas vuelan cada vez más rápido,
por ahora no podemos abarcarlo todo;
por fortuna, 
tenemos la eternidad.  


Abril 8 de 2016.        

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