15 de julio de 2017

Si quieres, puedes

Esta es una frase común que decimos cuando queremos animar a alguien a lograr algo o a sobreponerese a un obstáculo. Como ocurre con muchas de estas frases, es muy fácil decirla, pero no siempre es tan fácil llevarla a la práctica, ni siquiera para quien la dice. 

Es cierto que querer es poder, pero no siempre es tan sencillo como parece. De hecho, si el querer no es sincero, difícilmente lograremos alcanzar aquello que soñamos o necesitamos. Así que antes de decir esta frase de cajón, es mejor estar seguros de que la otra persona (o uno mismo) quiere. 

Hay ciertos deseos o sueños que se afirman en el alma y en el corazón sólo después de sufrir mucho, de fracasar varias veces, de caer y volver a levantarse una y otra vez. Entonces si podremos decir: si quieres, puedes. Pero tampoco es suficiente. Se necesita también actitud. Eso es fundamental. 

En síntesis, para "poder", se necesita actitud y además querer de verdad lograrlo. Y también se requiere un elemento más: perseverancia.  Entonces, para lograr una meta sea pequeña o grande es necesario querer (de verdad), tener una actitud positiva y perseverar. Ahora si podemos decir que querer es poder.
 
Atentamente, el filósofo que vive en mí...

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