19 de enero de 2014

Sobre la televisión

Últimamente me he dado cuenta que me estoy volviendo "viejo". Tengo una batalla diaria contra el televisor, más específicamente con las horas que mi hijo mayor ve televisión. No me gusta las horas que pasa frente a la pantalla.... Por una circunstancia muy particular (una operación en el talón izquierdo que trastocó nuestras vacaciones) no hemos podido, mi esposa y yo, estar al corte con este asunto. 

Es verdad que a un cierto punto uno necesita un descanso. Díganmelo a mí, que tengo tres hijos y, aunque los adoro, cada tanto quisiera hacer off, es decir, desaparecer, relajarme totalmente y dejar, al menos por un momento, mis responsabilidades paternas, que como bien saben muchos padres, se aumentan exponencialmente durante las vacaciones, al menos para quienes nos tomamos este papel en serio. En esos momentos, la televisión es un buen pretexto para que "otro" se haga cargo de ocuparlos y distraerlos. Pero definitvamente, preferiría tener otros distractores más formativos, que generen una mayor unidad familiar. Infortunadmanente con un hueco en un talón y la orden médica de guardar reposo, esas posibilidades se reducen mucho. 

De cualquier manera, sigo pensando que no podemos dejar a nuestros hijos ver televisión incontables horas al día. Ciertamente no hay que ser tan radicales, pero si fuera posible que no vieran nada de televisión durante varios días, siempre será mucho mejor. ¡¡No lo dudo!! Prefiero ser un papá cansón, aunque eso me quite algunas horas de descanso, y no un papá pasivo al que poco le importa lo que hagan sus hjos. Creo que al menos esto es un buen punto de partida. El siguiente paso que debo dar es buscar actividades económicas o sin costo que diviertan, eduquen y fortalezcan el vínculo afectivo. ¡¡Es un buen propósito para el 2014!!
   

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