27 de enero de 2017

Todo pasa y todo queda

"Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar" (Antonio Machado)

No siempre somos conscientes de que, en realidad todo pasa y todo queda.
Pasan los días, queda la obra, queda el trabajo, los frutos recogidos y, en ocasiones, también algunos platos sucios en la cocina;
Pasan las horas, y queda el amor, queda una canción, unas hojas escritas o una herida en el alma;
Pasan también los minutos, y queda una palabra de aliento o de tristeza, queda una idea que luego fructifica, queda la amistad y quedan las traiciones que difícilmente se olvidan;
Y pasan los segundos, y queda el recuerdo de un beso eterno, la sonrisa que nos acompaña, el abrazo fraterno, el cuadro en la pared.
Y finalmente pasa la vida, a veces casi sin darnos cuenta, y quedan los caminos hechos y recorridos, quedan nuestras huellas en la gente que conocemos, en el lugar donde trabajamos, en nuestros espacios y -a veces- en el mundo.
¿Pero en realidad que tanto queda? Todo depende de cómo hayas pasado por esta vida.


Jaime Borda V. 
Enero-2017 

16 de enero de 2017

Dios es fiel

En el mundo de hoy, cuando tenemos ciertos privilegios, es muy fácil creer que ya lo tenemos todo y que nuestros logros y nuestros triunfos son sólo fruto de nuestra inteligencia y de nuestro esfuerzo. Sin duda estos son factores determinantes, como lo es nuestra actitud ante la vida, pero tampoco lo es todo.

Cuando se tiene la fortuna de vivir una experiencia de fe, y quizá alejarse o dejarse llevar por los fulgores del mundo por un tiempo y luego volver con una mayor conciencia, entonces podemos afirmar que nuestra vida es un hilo de oro que Alguien nos ayuda a tejer. No lo hace Él solo, lo hace con nosotros, cuando le damos lugar.

Y no es cuestión de buena suerte, ni de mera coincidencia... Basta abrir los ojos del espíritu para ver, para darse cuenta que todo puede ir mejor si nos lo proponemos, si ponemos de nuestra parte y si, dejando de lado nuestro orgullo y nuestra soberbia, confiamos en Uno que -con nosotros y a través de nosotros- transforma nuestra propia historia y la historia del mundo en formas que sólo pueden percibirse con los sentidos del alma.

No resulta fácil explicarlo con palabras, pero puedo decir, con convicción y con conocimiento de causa, que si logramos acallar todas las voces externas que quieren distraernos de lo esencial, entonces podremos comprobar que Dios camina con nosotros, que Dios es fiel.

6 de enero de 2017

La vida en siete colores

¿Y entonces qué es vivir?

Sumar un momento tras otro momento para tejer nuestra propia historia que es siempre única e irrepetible.

La vida está llena de momentos, de instantes, cada uno con su color particular...

Hay momentos para rezar, hay otros para hablar, otros para reír y compartir, otros para escuchar, otros para aprender, otros para escribir (como hago yo ahora), otros para servir y otros para recibir, otros para trabajar y otros para descansar, y también hay otros para llorar, para sufrir, para luchar contra toda adversidad. En fin, la vida está llena de momentos, cada uno con su color particular... Por eso lo único cierto que tenemos es este mismo instante que pasa y que queda y que sumado a los demás instantes del día nos dejan una huella en el alma, o quizá simplemente pueden pasar sin siquiera darnos cuenta.

Sí, la vida está llena de momentos, de instantes, cada uno con su color particular.