24 de abril de 2013

Cada día, un regalo

Este pensamiento me lo ha enviado un amigo y quiero compartirlo con los lectores de este blog.

Un hombre de 92 años, bajo, muy bien vestido, se está cambiando a una casa de ancianos. Su esposa de 74 años acababa de morir, y él se vio obligado a dejar su hogar.
Después de esperar varias horas en la recepción, gentilmente sonríe cuando le dicen que su cuarto está listo. Conforme camina lentamente hacia el ascensor, usando su bastón, la joven que lo acompaña le describe su cuarto, incluyendo la hoja de papel que sirve como cortina en la ventana.
-  Me gusta mucho -dice, con el entusiasmo de un niño de 8 años que  ha recibido una nueva mascota.
- Señor, usted aún no ha visto su dormitorio. Espere un momento, ya casi llegamos.
- Eso no tiene nada que ver – contesta -. La felicidad la elijo yo por adelantado. Si me gusta o no la habitación no depende del mobiliario ni de la decoración, sino de cómo decido verla, y ya he decidido que me gusta mi cuarto. Es una decisión que tomo cada mañana cuando me levanto. Yo puedo escoger: puedo pasar mi día enumerando todas las dificultades que tengo con las partes de mi cuerpo que no funcionan o puedo levantarme y dar gracias a Dios por aquellas que todavía trabajan bien. Mientras pueda abrir mis ojos, procuraré ver el nuevo día como lo que es: un regalo.

Autor desconocido

5 de abril de 2013

El camino hacia Tí



El camino es a veces más largo de lo que quisiéramos

Y otras parece demasiado corto.

Cuando tropezamos el horizonte se aleja,

Cuando amamos, es como si llegáramos,

de un salto, a la meta.



Quiero seguir amando,

no tanto para acercarme a la meta,

sino para no ir hacia atrás,

para no caer en el abismo.



Hoy quiero sentir que el agua fluye,

Que el cielo se abre,

Que la rosa es más roja y más bella,

Que el camino es llano,

Que mi corazón es todo Tuyo…